Santo Domingo .R.D. La reciente muerte de Rebecca Brizard la joven de 27 años que falleció tras someterse a una cirugía estética en un centro que aparentemente operaba sin licencia en Santo Domingo Este. Ha reavivado el debate sobre la seguridad de estos procedimientos y la necesidad de que sean realizados únicamente cuando existen las condiciones médicas adecuadas y por especialistas debidamente certificados.
A propósito de este caso, el cirujano plástico, estético y reconstructivo, doctor Nelson García, advirtió que el creciente desvelo por las cirugías estéticas entre adolescentes y adultos jóvenes está siendo impulsado, en gran medida, por la influencia de las redes sociales, los filtros digitales y los estándares de belleza poco realistas que circulan en internet.
El especialista explicó que las cirugías estéticas no están recomendadas durante la adolescencia, debido a que el cuerpo aún se encuentra en proceso de desarrollo y muchos jóvenes presentan una percepción distorsionada de su imagen corporal. Precisó que solo existen excepciones médicamente justificadas, como la gigantomastia, la ginecomastia o las otoplastias para corregir deformidades en las orejas.
García señaló que, una vez completado el desarrollo físico, generalmente a partir de los 18 o 21 años, estos procedimientos pueden evaluarse, aunque insistió en que las motivaciones del paciente deben ser cuidadosamente analizadas para determinar si responden a un deseo personal o a presiones externas.
El cirujano destacó que las plataformas digitales han contribuido a crear una imagen irreal de perfección física, provocando que muchas personas busquen parecerse a influencers o celebridades, una aspiración que puede generar frustración, ansiedad, depresión y una constante insatisfacción con la propia apariencia.
Como parte del proceso previo a cualquier intervención, explicó que realiza una evaluación integral que incluye la historia clínica, el examen físico y un análisis de las razones que motivan la cirugía. Este proceso permite identificar casos en los que el procedimiento no es recomendable, especialmente cuando existen indicios de trastorno dismórfico corporal, presión de la pareja o la familia, comparaciones constantes con otras personas o solicitudes de nuevas intervenciones sin respetar los tiempos adecuados de recuperación.
Entre los procedimientos más demandados por los adultos jóvenes mencionó la liposucción con aumento de glúteos y marcación abdominal, así como la mamoplastia de aumento con resultados naturales. Sin embargo, insistió en que estas intervenciones deben complementarse con hábitos saludables y realizarse únicamente cuando el paciente reúne las condiciones físicas y emocionales necesarias.
El doctor Nelson García enfatizó que la responsabilidad del cirujano no se limita a realizar una operación, sino también a orientar al paciente, establecer expectativas realistas y, cuando sea necesario, negarse a intervenir si considera que el procedimiento no aportará beneficios para su salud.
García , exhortó a quienes estén considerando una cirugía estética a reflexionar sobre las verdaderas razones que motivan esa decisión y a verificar que el profesional elegido sea un cirujano plástico certificado, que opere en centros habilitados y cumpla con todos los protocolos de seguridad.
El especialista reiteró que una cirugía estética debe responder al bienestar integral del paciente y nunca a la presión social ni a las tendencias impuestas por las redes sociales, especialmente en momentos en que casos fatales como el ocurrido recientemente vuelven a poner sobre la mesa la importancia de una adecuada evaluación médica y de la seguridad del paciente.




































































