POR FATMA KHALED, SAMY MAGDY and CARA ANNA
EL CAIRO, Egipto (AP) — Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, capturaron una isla estratégica en el estrecho de Bab el-Mandeb, en la entrada del mar Rojo, dijeron el viernes dos funcionarios, en un rápido avance que amenaza aún más las exportaciones de petróleo saudí a través de una de las principales rutas comerciales del mundo.
Arabia Saudí respondió con ataques aéreos contra el aeropuerto de la crucial ciudad portuaria de Mokha que los hutíes tomaron el jueves, informó un medio hutí.
No se reportaron daños materiales ni personales de inmediato.
La captura de Mayun, una diminuta y árida isla volcánica en el estrecho, fue confirmada por un alto oficial militar del gobierno yemení reconocido internacionalmente, y por uno hutí.
Ambos hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a informar a periodistas.
La isla, también llamada Perim, está a unos 3,5 kilómetros (2 millas) de la costa occidental de Yemen.
El estrecho de Bab el-Mandeb es una alternativa clave al de Ormuz, bloqueado por Irán.
Pero “no hay motivo para la preocupación internacional”, dijo a The Associated Press Hazam al-Assad, miembro del buró político de los rebeldes, afirmando que están respondiendo a la agresión saudí, y que “nuestras fuerzas cuentan con una lista de objetivos importantes” en caso de que Riad mantenga los ataques.
Antes el viernes, el gobierno de Irán mostró su apoyo a sus aliados, los hutíes, pidiendo el final del bloqueo saudí a Yemen.
En su primera declaración pública desde que los rebeldes entraron en el puerto, el Ministerio de Exteriores iraní también pidió que se reanuden las negociaciones entre Riad y los hutíes.
Arabia Saudí no realizó comentarios acerca de la situación.
La captura de Mokha por parte de los rebeldes, que domina las rutas de los petroleros que salen del mar Rojo, podría impulsar la estrategia iraní de elevar el precio mundial del petróleo y el gas para presionar a Estados Unidos, según expertos.
También aumenta la preocupación por la apertura de un nuevo frente tras más de seis meses de guerra en la región, uno en el que Arabia Saudí se ve obligada a responder.
Expertos señalan que los acontecimientos en Yemen podrían darle a Teherán más margen de maniobra en cualquier negociación con Estados Unidos.
El portavoz de la poderosa Guardia Revolucionaria de Irán pidió el miércoles que cualquier acuerdo negociado con Estados Unidos incluya a Yemen, en la primera referencia explícita a ese frente.
Amenazas a alternativa clave al estrecho de Ormuz
La irrupción de los hutíes en el puerto de Mokha el jueves fue su mayor avance territorial en años de enfrentamiento contra sus rivales yemeníes respaldados por Arabia Saudí.
Se sitúan así a menos de 80 kilómetros (50 millas) del estrecho de Bab el-Mandeb, una alternativa importante para el transporte marítimo mundial mientras Irán ataca embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
Un alto mando militar del gobierno yemení reconocido por la comunidad internacional dijo a la AP que estaban sorprendidos de que la fuerza aérea saudí no atacara antes a los hutíes, mientras avanzaban hacia Mokha.
Consideró que Riad no había obtenido luz verde de Estados Unidos para emprender una campaña aérea a gran escala.
El funcionario, que habló bajo condición de anonimato porque no podría informar a la prensa, también culpó a la “falta de coordinación” entre el ejército de Yemen y las fuerzas aliadas, alegando que esto dio a los hutíes “una oportunidad inestimable”.
Los hutíes ya han intensificado los ataques contra el transporte marítimo saudí en Bab el-Mandeb y el mar Rojo desde que declararon allí un bloqueo en julio, así como contra infraestructura petrolera en territorio saudí.
Los hutíes indicaron que la medida responde al bloqueo del reino a las zonas de Yemen controladas por el grupo, vigente desde hace años.
Las restricciones en la vía marítima podrían suponer problemas para el transporte marítimo y para el precio del crudo, que ha vuelto a dispararse.
Arabia Saudí depende cada vez más del mar Rojo y de Bab el-Mandeb para exportar su petróleo desde que Irán ataca embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
Aproximadamente el 12% de las mercancías que se comercializan en todo el mundo suelen pasar por el estrecho.
El transporte marítimo a través de Bab al-Mandeb había caído alrededor de un 60% desde que los hutíes comenzaron a atacar algunos barcos allí a finales de 2023, en solidaridad con los palestinos en Gaza.
El transporte aumentó este año a medida que Arabia Saudí buscaba alternativas al estrecho de Ormuz, pero las renovadas amenazas hutíes han “frenado” esa actividad, según Lloyd’s List Intelligence.
Arabia Saudí, que a principios de semana dijo que siempre había ofrecido “oportunidades para la negociación”, también señaló que tiene derecho a defenderse del bloqueo hutí.
Los ministros de Exteriores de Irán y Arabia Saudí hablaron el jueves sobre los esfuerzos diplomáticos para “restaurar la estabilidad” en la región, dijo en redes sociales el iraní, Abbas Araghchi.
Combates elevan el riesgo de vuelta a una guerra civil
En un comunicado difundido el viernes, el Consejo Nacional de Defensa del gobierno de Yemen, respaldado por Arabia Saudí y reconocido internacionalmente, condenó enérgicamente el jueves los renovados ataques de los hutíes contra Arabia Saudí.
El consejo también reconoció que el gobierno de Yemen está en la primera línea de defensa de la libertad de navegación, y pidió apoyo internacional mientras los hutíes avanzaban por la costa del mar Rojo hacia Bab el-Mandeb.
La abrupta escalada de los combates amenaza con poner fin a una frágil tregua que había detenido en gran medida la guerra civil de Yemen desde 2022.
Están en juego los 40 millones de habitantes del país más pobre del mundo árabe, que temen un regreso al conflicto que mató a 150.000 y dejó a muchos otros al borde de la hambruna.
El aumento de los combates en la última semana ha obligado a más de 46.000 personas a huir, y “durante la noche, se informó que se vio a un gran número de personas saliendo de Mokha con sus pertenencias”, dijo el viernes la agencia migratoria de Naciones Unidas.
Los hutíes están en guerra con el gobierno de Yemen desde 2014, cuando avanzaron desde su bastión en las montañas y tomaron gran parte del norte y el centro de Yemen, y la capital, Saná.
Arabia Saudí entró en la guerra al año siguiente en apoyo del gobierno.



































































