POR ERIN CUNNINGHAM, MICHELLE L. PRICE and FARNOUSH AMIRI
WASHINGTON (AP) — El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que tuvo una reunión “excelente” con el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca el martes, su primer encuentro desde que lanzaron una guerra conjunta contra Irán, lo que ofreció a Netanyahu una oportunidad para limar asperezas en su relación.
La reunión a puerta cerrada duró casi una hora y media y fue “positiva y productiva”, según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. La Casa Blanca no ofreció más detalles por el momento.
La reunión se produce mientras ambos mandatarios enfrentan presiones en sus respectivos países. Netanyahu se postula a reelección y está acorralado en parte por el deterioro de su relación con Trump.
Trump está bajo presión para poner fin a una guerra impopular que ha causado estragos económicos y ha impulsado los precios antes de las elecciones de mitad de mandato en noviembre.
Un funcionario israelí informado sobre la reunión dijo que Netanyahu dejó claro a Trump y a su gabinete que si Irán atacara a Israel, responderían, pero que más allá de eso, confiarían en el criterio de Trump respecto a los próximos pasos.
El funcionario habló bajo condición de anonimato para compartir detalles de una reunión privada.
A pesar de señales de tensión entre ambos antes del encuentro, Netanyahu se mostró efusivo después en una publicación en Instagram, señalando que la reunión incluyó a “todo el equipo de alto nivel” de Trump.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, que ha tenido palabras críticas para Israel y en junio advirtió a funcionarios israelíes que Trump era su único amigo entre los líderes mundiales, estuvo entre los presentes en la reunión.
“Cuando digo excelente, no lo digo de manera superficial”, dijo Netanyahu en hebreo. “Una conversación con plena asociación, con apoyo mutuo, con un entendimiento del objetivo común de asegurar que Irán no tenga armas nucleares, y otros objetivos también”.
Más tarde, Netanyahu acompañó a Vance y Trump en un funeral por el senador Lindsey Graham, donde se vio al mandatario israelí hablando con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, quien se reunió con Trump más temprano ese día.
Trump expresó cierta frustración con Netanyahu antes del encuentro
Trump reveló cierta tensión con Netanyahu antes de su reunión, al quejarse de informes según los cuales el primer ministro israelí planea hablar sobre información de inteligencia de actividades iraníes en el monte Pickaxe, una posible instalación nuclear iraní que el presidente estadounidense ha amenazado repetidamente con bombardear.
“Sé exactamente lo que está pasando en Pickaxe”, le dijo Trump a “Fox & Friends”. Insistió en que lo que sea que Irán esté haciendo “no es un gran problema” y que “Bibi me lo está diciendo porque quiere que yo siga involucrado”.
“¿Por qué tienes que anunciarlo al mundo?”, añadió Trump, dejando ver su frustración con su aliado.
El funcionario israelí dijo que Netanyahu reiteró a Trump durante la reunión que Israel siempre compartirá su inteligencia con Estados Unidos, pero que también entiende que Washington tiene su propio calendario y consideraciones que tomar en cuenta, incluidos otros países aliados en la región que se verían afectados si Washington escalara militarmente.
Trump ha tenido una historia de altibajos con Netanyahu a lo largo de los años, pero tras su regreso a la Casa Blanca el año pasado, su alianza parecía más fuerte que nunca.
Cuando iniciaron la guerra juntos en febrero, lo hicieron como un frente unido, alardeando de que sus respectivas fuerzas armadas actuaban en estrecha coordinación para eliminar al liderazgo de Irán y allanar el camino hacia un gobierno más amistoso con Occidente.
Pero a medida que Irán contraatacó —enviando drones y misiles que impactaron contra bases estadounidenses y rascacielos en ciudades del golfo Pérsico, y estrangulando el estrecho de Ormuz—, Trump quedó sometido a una enorme presión tanto en casa como por parte de aliados en la región para poner fin al conflicto.
Netanyahu ha sido deferente con Trump sobre los próximos pasos con Irán
Desde entonces, Netanyahu, que quería continuar los combates en Irán y contra Hezbollah en Líbano, ha quedado relegado mientras Trump buscaba un acuerdo con Teherán.
Los desacuerdos con Trump y Vance han estallado a la vista por la guerra en Irán y otros asuntos.
“Los estadounidenses les están dejando claro a los israelíes que ellos son quienes están dirigiendo la guerra”, escribió el lunes el periodista y analista político israelí Amit Segal en el diario Israel Hayom.
“Está claro para todos que Israel ha sido relegado al asiento trasero”.
Sobre Trump, Netanyahu dijo el domingo que “en muchos sentidos, es su decisión” el cómo proseguir. “Si puede hacerlo sin volver a un combate militar intenso, está bien. ¿Por qué no?”.
“Pero de una forma u otra, tienen que poner fin a su programa nuclear”, le dijo Netanyahu a Maria Bartiromo en “Sunday Morning Futures” de Fox News Channel sobre Irán.
El funcionario israelí dijo que ambos mandatarios también hablaron del acuerdo marco que Estados Unidos e Israel firmaron con Líbano sobre la guerra entre Israel y Hezbollah, y de la expansión de los Acuerdos de Abraham, que han hecho que naciones árabes y de mayoría musulmana normalicen lazos con Israel.
Medidas para permitir otras fuerzas en Gaza y en Líbano
Netanyahu también necesitaba persuadir a Trump de que no saboteará las gestiones diplomáticas y de reconstrucción de Estados Unidos en Gaza y en Líbano, donde el presidente estadounidense se ha quejado anteriormente de que “está muriendo demasiada gente” por los ataques israelíes.
En Líbano, donde el ejército israelí ocupa gran parte del sur, Israel aceptó permitir que el ejército libanés se despliegue en algunas aldeas como parte de un “programa piloto” para poner a prueba su capacidad para vigilar zonas donde antes operaba Hezbollah.
El Departamento de Estado estadounidense indicó que la próxima ronda de conversaciones entre Israel y Líbano tendrá lugar la próxima semana en Roma, con el foco puesto en ampliar el programa.
En Gaza, el gabinete de seguridad de Israel dio luz verde el domingo a una medida que, en teoría, permitiría la entrada de los primeros integrantes de una fuerza internacional de estabilización delineada el año pasado en un acuerdo de alto el fuego respaldado por Estados Unidos entre Israel y Hamás.
Sin embargo, pocos países se han comprometido a aportar tropas para dicha fuerza, e Israel aprobaría su entrada en Gaza caso por caso.
A las tropas —incluidas de Marruecos y Uganda— sólo se les permitiría operar en una pequeña zona desolada en Rafah, en el sur, donde el plan es examinar y alojar a algunos palestinos desplazados.
El ejército israelí continúa llevando a cabo ataques que, según afirma, apuntan contra combatientes, pero con los que también ha matado a civiles.
Israel ha perdido una importante cantidad de apoyo en Estados Unidos, particularmente por Gaza. Una encuesta de AP-NORC publicada este mes encontró una drástica erosión del apoyo entre los adultos estadounidenses hacia Israel.
Cerca de la Casa Blanca, donde el público pudo reunirse junto a una valla, un pequeño grupo de manifestantes coreó: “Netanyahu, eres un tirano” y “ Bibi, no eres bienvenido aquí”, en referencia al apodo del mandatario israelí.

































































