Santo Domingo,RD. Nuevos detalles agravan el caso de la muerte de Rebecca Brizard, la joven de 27 años que falleció tras someterse a una cirugía estética en un centro que operaba sin licencia en Santo Domingo Este. El Ministerio de Salud Pública reveló que Emanuel Hernández, el barbero señalado por practicar el procedimiento, ya había realizado al menos otras dos intervenciones quirúrgicas en la misma clínica.
La información fue dada a conocer por el director de Habilitación y Acreditación del Ministerio de Salud Pública, Juan Gerardo Mesa Pérez, quien explicó que la propietaria y directora médica del centro, la doctora Griselda Basora, admitió que permitió la participación de Hernández bajo la promesa de que posteriormente entregaría sus credenciales profesionales, documentos que nunca presentó.
Según las autoridades, el establecimiento nunca debió autorizar a Hernández a intervenir pacientes sin demostrar que era médico, contar con exequátur, colegiatura y certificación en la especialidad correspondiente.
Mesa calificó de “muy cuestionable” que profesionales de la salud permitieran que una persona sin formación médica participara en procedimientos quirúrgicos. Indicó que, además de Basora, dos anestesiólogos estuvieron presentes durante la intervención, por lo que todos podrían enfrentar responsabilidades administrativas, civiles y penales, dependiendo de los resultados de la investigación que encabeza el Ministerio Público.
El funcionario también reveló que Hernández había trabajado anteriormente como asistente de un cirujano plástico habilitado, pero fue despedido por exceder las funciones que le correspondían e incumplir los protocolos establecidos.
Tras el caso, Salud Pública ordenó la clausura definitiva de la Clínica de Obesidad y Antienvejecimiento Dra. Griselda Basora, al confirmar que operaba sin la habilitación requerida y sin una cartera de servicios aprobada, lo que impedía incluso verificar qué profesionales estaban autorizados para laborar en el establecimiento.
De acuerdo con los familiares de la víctima, Rebecca Brizard fue citada de madrugada a una vivienda adaptada como clínica para practicarse una abdominoplastia el pasado 24 de julio. Horas después presentó complicaciones respiratorias que terminaron provocándole la muerte.
El certificado de defunción establece como causa del fallecimiento un edema pulmonar e insuficiencia respiratoria, aunque las autoridades investigan si estas complicaciones estuvieron directamente relacionadas con la cirugía y las condiciones en que fue realizada.
Durante la entrevista, Mesa informó que desde octubre de 2021 el Ministerio de Salud Pública ha intervenido o clausurado 1,493 establecimientos de salud por diversas irregularidades, entre ellas operar sin licencia, ofrecer servicios no autorizados y permitir el ejercicio de personas sin acreditación profesional.
El caso ha generado indignación y reabre el debate sobre la supervisión de los centros estéticos y la necesidad de reforzar los controles para evitar que personas sin preparación médica realicen procedimientos que ponen en riesgo la vida de los pacientes.



































































