POR AMY TAXIN
INGLEWOOD, California, EE.UU. (AP) — Los iraní-estadounidenses están divididos sobre la participación de Irán en la Copa del Mundo. Algunos miembros de la comunidad planean ver el partido de este lunes y otros se aprestan a protestar afuera del estadio donde jugará el equipo.
Está prevista una protesta afuera del estadio cercano a Los Ángeles, ciudad donde reside la mayor comunidad de expatriados iraníes. Muchos de los iraní-estadounidenses del sur de California llegaron después de la Revolución Islámica de 1979, y un núcleo de restaurantes, tiendas y mercados a unos 16 kilómetros del estadio es conocido como “Teherángeles”.
Envuelto en banderas rojas y verdes adornadas con el león y el sol dorados, un grupo de manifestantes se reunió afuera del estadio donde Irán enfrentará a Nueva Zelanda.
Apenas unas horas antes del saque inicial, un juez de Los Ángeles ratificó la prohibición de la FIFA sobre la bandera prerrevolucionaria en los partidos, informó The Athletic.
Aun así, Ella Bah, de 42 años, llevaba la bandera atada alrededor del cuerpo como si fuera un vestido antes del partido. Ella y otros manifestantes habían llevado ropa extra para cubrirla antes de entrar al estadio, y planeaban descubrirla después de ingresar, dijo.
“No estamos aquí para alentarlos”, dijo a The Associated Press. “Estamos aquí para ser la voz de la gente dentro de Irán”.
Cuando el fútbol y la geopolítica chocan
Al igual que Bah, algunos manifestantes dijeron que tenían boletos para ver el partido, mientras que otros no. Rameileh Jaffrey, de 46 años y residente de Los Ángeles, dijo que quiere un cambio en el gobierno de Teherán para traer libertad a la gente que vive en el país que dejó hace una docena de años.
“No son mi equipo. Son un equipo del gobierno ”, dijo. Aun así, confió en que Irán gane, y tiene planes de ver a la selección jugar más adelante en el torneo.
La participación de Irán en el Mundial ha estado marcada por la guerra del país con fuerzas de Estados Unidos e Israel.
El presidente Donald Trump anunció a última hora del domingo que Estados Unidos había alcanzado un acuerdo con Irán para poner fin a la guerra y abrir el estrecho de Ormuz.
La guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero ha sacudido la región y prácticamente ha paralizado los envíos de petróleo y gas natural desde el Golfo Pérsico.
Después del estallido de la guerra, la selección trasladó su base de entrenamiento a México desde Tucson, Arizona, y a algunos de los principales dirigentes del fútbol del país no se les habían concedido visas para ingresar a Estados Unidos.
Muchos en la diáspora tienen sentimientos encontrados sobre cómo mostrar su apoyo al pueblo iraní, pero no al gobierno, a través de su amor por el fútbol.
“Jugamos para cada iraní, ya sea en la diáspora o en Irán. La gente tiene opiniones diferentes, pero estamos aquí para unir a las personas y trataremos de llevar alegría a todos los iraníes dondequiera que vivan”, indicó el capitán del equipo, Mehdi Taremi, en una conferencia de prensa realizada el domingo.
“Estamos aquí para llevar alegría al pueblo iraní. No nos involucramos en política. Estamos aquí para jugar al fútbol”.
Amplia gama de opiniones
Reza Garajedaghi, de 57 años, contó que verá el partido con su padre de 96 años en San Diego. Explicó que no compró boletos para el partido, en parte por los precios que anduvieron por las nubes.
Pero indicó que apoya al equipo, dejando la política de lado, al tiempo que respeta la amplia gama de opiniones compartidas por los iraníes en la diáspora.
“Soy un gran aficionado al fútbol, y los chicos están representando a todos los persas, a los iraníes de todo el mundo”, valoró Garajedaghi, quien dejó Irán cuando tenía 10 años “Para mí, no tiene nada que ver con el gobierno que tengan en Irán”.
Se han planeado reuniones para ver el partido y alentar al equipo en el sur de California. El año pasado, cuando se asignó a Irán jugar en Los Ángeles, muchos compraron boletos.
Pero en los últimos meses algunos dijeron que han vendido sus entradas con enojo, tras la represión de enero.
Algunos aficionados iraní-estadounidenses al fútbol también han dicho que el equipo actualmente está atrapado en la política. En el pasado, deportistas iraníes han enfrentado graves consecuencias por alzar la voz.
En 2022, un destacado exintegrante de la selección nacional fue arrestado por presuntamente protestar contra los líderes del país, y el delantero estrella Sardar Azmoun no fue seleccionado para la plantilla de la Copa del Mundo este año, según se informó, debido a una publicación en redes sociales que enfureció a las autoridades.
El entrenador de Irán, Amir Ghalenoei, calificó a Azmoun como un “excelente jugador” y dijo que deseaba que estuviera con el equipo.
“Simplemente estoy feliz de que vengan a vernos y espero que recen por nosotros y que nos alienten”, manifestó Ghalenoei el domingo, al ser consultado sobre la numerosa diáspora.
Confió en que el equipo retribuya esa lealtad jugando un buen partido.
La cuestión de la bandera
Algunos iraní-estadounidenses también están molestos por la regla de la FIFA que prohíbe agitar banderas políticas. Quieren mostrar la bandera prerrevolucionaria del león y el sol, que no es la enseña oficial de Irán.
El Iranian American Institute for Voices for Liberty informó que presentó una demanda la semana pasada en California para impugnar la regla de banderas de la FIFA, pero un juez del Tribunal Superior de Los Ángeles dictaminó el lunes que la prohibición podía mantenerse.
“Puede haber perjuicio para unos 2.500 miembros del personal que tienen que lidiar con protocolos de seguridad”, dijo el juez Curtis Kin, según The Athletic.
“Es una carga tremenda cambiar un protocolo de estadio de larga data para un evento masivo en cuestión de horas. Es difícil ver cómo la FIFA podría hacer un cambio en un estadio y no en el resto”.
Parsa Ezati, de 21 años, y su madre llevaron la bandera oficial iraní del gobierno actual a la protesta para que la gente pudiera pisotearla. Muchos transeúntes aprovecharon la oportunidad para caminar sobre ella; algunos le dieron un raspón extra o se tomaron un minuto para escupirle.
“Representa a los ayatolás que mataron a tantos iraníes y han masacrado a gente de mi generación”, dijo Ezati. “La FIFA sólo acepta esta bandera en el suelo”.
El redactor deportivo de AP Greg Beacham contribuyó a este informe.



































































