Berlín (EFE).- Al menos cuatro personas murieron durante la noche de este jueves en un ataque ruso con drones contra la aldea de Lebiazhe, en la región ucraniana de Járkov, que también provocó incendios en una zona residencial.
El jefe de la administración militar regional, Oleh Siniehubov, informó que las fuerzas rusas atacaron la localidad, situada en el distrito de Chuhuiv, con seis drones.
Según las autoridades ucranianas, entre las víctimas se encuentran dos mujeres de 73 y 66 años. Equipos de emergencia y rescate fueron desplegados en las zonas afectadas para atender la situación y buscar posibles víctimas.
“Las unidades del Servicio Estatal de Emergencias están llevando a cabo operaciones de rescate en los lugares donde se produjeron los ataques”, señaló Siniehubov en redes sociales.
El funcionario acusó a las fuerzas rusas de haber cometido otro crimen de guerra y aseguró que los servicios médicos de emergencia permanecían en alerta en los lugares afectados.
La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó durante la noche 135 drones de diferentes tipos contra territorio ucraniano, de los cuales 107 fueron destruidos, según el balance difundido por las autoridades.
Los ataques provocaron daños e incendios en distintas zonas, mientras los servicios de emergencia continúan trabajando para evaluar las consecuencias y atender a las personas afectadas



































































