BOLIVIA: URGENTE | ESTÁ PASANDO
A esta hora se reportan heridos debido a la represión del gobierno de Rodrigo Paz contra el pueblo boliviano, que exige su renuncia.
Las movilizaciones, impulsadas principalmente por sectores obreros y sociales, derivaron en disturbios, bloqueos y enfrentamientos en distintos puntos del centro paceño y de El Alto.
Según medios locales, los choques dejaron varios heridos y provocaron escenas de intensa violencia urbana. Los manifestantes utilizaron piedras, petardos, palos y explosivos artesanales, mientras que la Policía respondió con gases lacrimógenos y operativos de dispersión. Las calles del centro paceño quedaron cubiertas de barricadas, neumáticos incendiados y restos de los enfrentamientos.
Además, el Ministerio de Gobierno denunció saqueos y ataques contra instituciones públicas. Entre los edificios afectados figuran oficinas judiciales y dependencias estatales ubicadas en el centro de La Paz.
También fue incendiado un vehículo policial cerca de instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), según reportó el periódico Erbol.
Imágenes difundidas por vecinos mostraron a grupos de personas retirando muebles y documentación de oficinas públicas tras romper puertas y ventanas. Horas más tarde, la Policía logró recuperar parte de los objetos, mientras continuaban los enfrentamientos en distintos sectores del centro.
Emergencia antrópica
En paralelo, el Gobierno boliviano informó que el Ministerio de Salud declaró una “emergencia antrópica derivada de la convulsión social” y ordenó a hospitales y centros médicos mantener disponibilidad absoluta para atender posibles víctimas de los disturbios. Las autoridades confirmaron que ya se registraron heridos tanto entre las fuerzas de seguridad como entre los manifestantes.
En medio de las manifestaciones contra el Gobierno, también se reportó el saqueo de un edificio judicial en el centro paceño.
La tensión continuó en El Alto, donde fuerzas policiales y militares intentaron despejar bloqueos instalados por organizaciones sociales y sectores vinculados a la Central Obrera Boliviana (COB). En esa zona se reportó un militar herido por el impacto de un proyectil lanzado durante los disturbios, además de nuevas detenciones de civiles.
El Gobierno aseguró haber ordenado moderar el uso de la fuerza mientras se desarrollan instancias de diálogo con dirigentes sindicales y organizaciones sociales. Sin embargo, durante toda la jornada continuaron las denuncias de represión, agresiones contra trabajadores de la prensa y uso de gases lacrimógenos en zonas densamente transitadas, indicó El Deber.
La crisis en Bolivia se profundiza luego de semanas de protestas, bloqueos y movilizaciones contra la administración de Rodrigo Paz. La Paz y El Alto se mantienen como los principales focos del conflicto, mientras crece la presión social sobre el Gobierno y persiste el riesgo de nuevos episodios de violencia.
El analista político Gabriel Villalba Pérez considera que la administración de Paz impulsa un mecanismo de rediseño económico orientado a privilegiar a sectores oligárquicos, acompañado de una estrategia comunicacional destinada a criminalizar las protestas sociales.




























































