Barcelona .- Una incidencia en el suministro eléctrico de la torre de control del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat obligó este miércole a detener temporalmente los despegues y aterrizajes, generando importantes retrasos en la actividad aeroportuaria.
Aena informó a las 14:18 horas, a través de la red social X, que trabajaba para solucionar el fallo eléctrico y recomendó a los pasajeros consultar con sus respectivas aerolíneas el estado de sus vuelos.
Una hora después, el gestor aeroportuario comunicó que el aeropuerto había recuperado el 100 % del suministro eléctrico, aunque advirtió que las operaciones se estaban restableciendo de manera progresiva.
Los controladores aéreos señalaron que los aterrizajes se habían reanudado, pero con un espaciamiento «muy superior al habitual», por lo que persistían importantes demoras. La situación también fue reflejada en la web de la Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol).
Mientras se normalizaba la operación, algunos pasajeros reportaron en redes sociales que permanecían dentro de sus aviones desde hacía más de dos horas. Hasta el momento, Aena no había precisado la cantidad de vuelos afectados por la incidencia.
El aeropuerto de Barcelona cerró julio con un récord de 5,8 millones de pasajeros, cifra que representa un incremento del 6 % respecto al mismo mes del año anterior.
La interrupción se produce además cuando el aeropuerto encara la segunda mitad de agosto, uno de los períodos de mayor movimiento del año, en medio de la huelga indefinida del servicio de tierra de Groundforce, situación que podría añadir presión a la operativa aeropo



































































